cuentame tu cuento

cuentos breves, no se aceptarán cuentos pornograficos. puedes contar tu cuento, y opinar sobre los publicados

jueves, julio 27, 2006

ALMA


El matrimonio tuvo dos hijos, luego una hija que murió al nacer, le siguió otro niño, y cuando ya había descartado que pudieran haber bebés en la casa , nació Alma, una niña preciosa, pero sin habla, vieron los mejores médicos, pero, Alma había nacido sin cuerdas vocales.
La chica tenía un don para la música y el baile, era alegre y parecía feliz. Había aprendido a silvar ayudada por los dedos, era la forma de responder a un llamado , o de llamar ella misma.
Sus padres y hermanos adoraban a Alma, no tenía voz pero en cambio tenía los ojos mas bellos y expresivos que por allí jamás se vieran, una sonrisa perfecta, era realmente bella.


Un día apareció por la zona un hombre que se había marchado a América hacía varios años y que ahora regresaba lleno de dinero.
El hombre compró una hermosa casona vecina, que había pertenecido a los amos de sus padres.
Quiso relacionarse con la gente importante del lugar. Empezó por visitar a todas las familias, haciendose anunciar por una tarjeta que portaba un criado. Quería que vieran que ya no era un pobre muchachito de barriga vacía. Ahora era un hombre rico.
La casa que mas deseaba visitar era la del juez, el hombre mas influyente de la región, si ellos le recibían, tenía todas las puertas abiertas.
Cuando al fin visitó a la familia del juez, su enorme sorpresa fué conocer a Alma, el no sabía que existía, y nunca había visto algo tan bello y delicado.
Alma tenía dieciseis años y él se enamoró locamente de ella. Pero ella sentía una aprehención y un miedo irracional. El era siempre amable , la llenaba de atenciones y regalos que ella rechazaba, esto lo volvía mas loco aún por ella.


Programó una fiesta en su casa e invitó a todas las familias importantes.
Todo era de lo mejor, camareros de primera, los mejores vinos, las mejores viandas, manteles de hilo, cubertería de plata, muchas flores. Todo hecho por profesionales, no quería que nada saliera mal.
Aquella fiesta era para ella, para Alma, cuando viera su opulencia, buen gusto y distinción, seguro lo aceptaría.
Pero toda su esperanza se vino abajo, cuando llegaron el juez, su mujer y dos de sus hijos, pero sin la bella Alma. La madre la disculpó diciendo que no se sentía bien. Pero él sabía que aquella gente, seguía considerandolo un don nadie, y la chica igual.
Se sintió herido, humillado, pero a el no le importaba, ella podía humillarlo, despreciarlo, insultarlo, el seguiría amandola, pues esta pasión lo consumía y sin ella el no era nada.



Una tarde Alma cortaba flores, para los jarrones, cuando de entre los árboles apareció el "indiano", cogió a Alma, esta se defendió y le clavó la tijera en la cara, pero el hombre era fuerte, pronto la redujo, la envolvió en una manta y la metió en el coche.
La llevó a su casa y la encerró en una habitación del piso superior, que ya había preparado,cerró bien la puerta, le dijo que no le haría ningun daño, solo quería que ella accediera a ser su mujer, pues el la amaba con locura.
Ella lo volvió a rechazar llena de ira. El cerró la puerta y marchó.


Tenía en la casa una cocinera, una mujer vieja y artritica y al hijo de esta un hombre de pocas luces, que hacía los recados y el trabajo bruto.
La limpieza la hacía la mujer del capataz, que vivian en casa aparte, algo distante de la casa principal.


La desaparición de Alma, fué algo que conmovió a toda la región, la búsqueda comenzó de inmediato, no paraba ni de noche ni de día. El "indiano" también colaboraba, mostrandose muy angustiado.
Uno de los días en que salió a la búsqueda, la vieja cocinera, que dormía mal y escuhaba cosas "raras en la casa. Subió con gran esfuerzo las escaleras, llegó agotada arriba, y fué tocando todas las puertas, hasta que llegó a una que estaba muy al fondo y cerrada. Llamó y desde dentro le contestaron con unos golpecitos...la mujer preguntó: Alma ¿eres tu?, si eres dame un solo golpe, y con un solo golpe le contestaron; espera! dijo la mujer, que nadie sepa que estuve aquí. Otro golpecito le confirmó que había comprendido.



Bajó con dificultad, llamó a su hijo y le dijo: métete en cama diremos que te duele el estómago, el hombre quiso protestar, pero la mujer no lo dejó le cogió la cara con las dos manos y le dijo: has lo que mamá te dijo!¿como hace las cosas mamá? - bien-, contestó el hombre. -Bien eres muy bueno.-
El "indiano" regresó, pidió la cena, luego de haberle llevado una mesilla a su escritorio, la mujer se despidió "hasta mañana Quico" lo conocía desde niño, y por mas dinero que tuviera para ella seguía siendo aquel niño resentido que golpeaba a su hijo por nada, nada había cambiado.
El gustaba en silencio de que le llamara asi, le recordaba en algo a su madre. Cierra bien!! le dijo por contestación a su despedida.
Balbina que asi se llamaba la cocinera, cerró la puerta que comunicaba la cocina con el resto de la casa.
Fué junto a su hjo y le dijo: escucha bien lo que vas a hacer, saldrás por la puerta de atrás sin hacer ruido, sin que nadie te vea, irás por tu yegua, montarás a pelo, darás un rodeo hasta la casa del juez, pedirás para hablar con don Antonio, solo con el, no hablarás con nadie mas ¿entendiste? - Si mamá entendí- le dirás que Alma está aquí. Volverás como has ido, en silencio ¿entendiste bien? -si- contestó el hombre y marchó. Hizo todo tal cual se lo mandara su madre.
Cuando volvió su madre lo esperaba, ¿hiciste todo? -si- bien toma este vaso de leche, vete a cama y oigas lo que oigas no te muevas de la cama.


Apenas los criados se habían metido en cama, cuando se oyeron varios motores, gente que llegaba a la casa, el "indiano" nada escuchó, ponía música alta, luego iba a hablar con Alma, la música lo protegía de oídos indiscretos.
Fuertes golpes en la puerta, lo hicieron bajar de prisa, abrió. El juez, sus hijos, el comisario, el alcalde y muchos mas.-¿que pasó?- preguntó asustado -¡donde está! dijo don Antonio - no sé de que me habla señor!-
Entraron por la fuerza, se repartieron por toda la casa, el "indiano"corrió hacia arriba, se metió en la habitación de Alma, pero no tuvo tiempo a cerrar, Alma se lanzó hacia el, la policía empujó desde fuera.
El "indiano " se cogió de las piernas de Alma, mientras gritaba ¡Alma, no me dejes! ¡Alma te amo! ¡Sin ti muero! ¡Alma! y asi siguió gritando mientras lo llevaban.
La llamó durante toda la noche.
Aquel grito ¡Alma! ¡Alma, no me dejes! ¡Alma sin ti muero! mantuvo despiertos a todos, reclusos y funcionarios.
Pero, al empezar a amanecer, los gritos cesaron. Cuando fueron a verlo, sobre las ocho de la mañana, el "indiano" estaba sentado en el suelo, la cabeza hundida en el pecho, un hilo de baba caía por la comisura de su boca. Parecía una marioneta.
Un preso viejo , lo miró y sentenció: ha perdido el alma, solo le queda el cuerpo, pero un cuerpo sin alma no sirve para nada.
Lo llevaron, el "indiano era un vegetal, que no veía, no oía, ni sentía ninguna emoción.

domingo, julio 23, 2006

Día de lluvia


El hombre caminaba rápido, encogido bajo el chuvasquero, había dejado el autobús de la fábrica unas paradas antes, quería pasar por la ferretería a comprar unas gomas para el grifo de la cocina, arreglar dicho grifo antes de que empezara el partido.

Dió vuelta la esquina a paso rápido, pero quedó paralizado. Allí donde siempre había estado aquella antigua calle estrecha de casas modestas, había una ancha avenida con grandes comercios, de lujosos escaparates y luces de neón. Los coches pasaban en las dos direcciones, por las aceras mucha gente iba de un lado a otro.

Nunca había visto algo igual, casinos de película, teatros , etc.. Cerró los ojos, los frotó, volvió a abrirlos...todo seguía igual. Tocó el pequeño paquete con las gomas que había comprado....no , no era un sueño.....no sabía que hacer.
Dió la vuelta, volvió sobre sus pasos, pasó frente a la ferretería, entró en un bar y pidió un carajillo, el no bebía, pero necesitaba algo fuerte, bebió, pagó y marchó.
Llegó a casa arregló el grifo a tiempo para ver el partido. Su suegra se hizo cargo de las nenas, su mujer trajo una bandeja con bocadillos y unas cervezas. Su cuñado llegó a último momento, se sentaron los tres a disfrutar el partido.
Pero, el estaba como ausente..¿que es esa obra que estan haciendo en la calle de la Rosa? preguntó a su cuñado "acabo de pasar por allí y no ví nada" le contestó
Quedó pálido, asustado, pensó que se estaba volviendo loco, pero no lo dejaría así, mañana haría el mismo recorrido.
Pasó la noche inquieto, tuvo pesadillas.
Fué a trabajar como todos los días, al regreso bajó del autobús donde lo había hecho el día anterior, hizo el mismo recorrido. Al dar vuelta la esquina se encontró nuevamente con la misma estampa, allí estaba todo igual.., pero, esta vez caminó por la avenida, miró los escaparates y entró en el casino. Solo los había visto en películas, no sabía como funcionaba aquello. Dudó un poco y se dirigió a una máquina, metió unos euros y sonó una musiquita, si!! había ganado!! un premio millonario!! . Varias personas se aproximaron a felicitarle, le palmeaban el hombro, se sintió feliz, champán, jovenes bonitas, amigos ocasionales....
Por un momento recobró la memoria, pensó en su mujer y en sus hijas y resolvió volver, aunque con la pena de ser pobre nuevamente, si se quedara allí, seguiría siendo popular. Era todo tan bonito!
Decidió volver, se despidió de sus nuevos amigos.
Salió del casino, cruzó la calle , dobló la esquina, volvió a la calle por la cual había venido, pasó frente a la ferretería, entró en el bar y tomó una cerveza, llegó a casa poco mas tarde de lo habitual.
No podía entender, había estado en la "avenida" mucho rato. Aquello era como un sueño.

Lo despertó el frío y que alguien le hablaba, abrió los ojos, le pesaban, vió como lo subian a una ambulancia. Volvió a dormir.
Despertó en el hospital, allí estaba su mujer, su madre, los médicos y la policía.
El sargento, se sentó a su lado y le preguntó si sabía lo que le había pasado. El negó, no podía contar lo de la "avenida" preguntó porque estaba en el hospital.
El médico le explicó que lo habían encontrado en la calle semi-desnudo y que le faltaban los dos riñones y un pulmón.
Querían saber quien lo había operado.
El sargento insistía diciendo a quien había vendido los órganos. Tenía un millón en la cuenta!
El médico que explicó que ahora debía vivir pegado a una máquina y que era una persona con una gran minusvalía, tratarían de ponerle un riñón, pero todo estaba muy dificil.
¡ Ha acabado con su vida! un hombre joven! Todo por el puto dinero, dijo el sargento, mientras salía de la habitación.
Oyó como sollozaban su mujer y su madre. Cerró los ojos y se juró no volverlos a abrir nunca más

sábado, julio 15, 2006

Cara Pintada


Cara pintada, era un hermoso perro lobo.
Apareció un día junto a la chavola de Jesús, un hombre viejo, solo, dedicado a la labranza de su campo, cría de aves y algunos animales domésticos.

Jesús no era pobre, pero la soledad y la falta de una mujer que conservara la casa, lo había ido llevando a un descuído de su persona y de sus costumbres.
Era un hombre bueno, cuyo único afecto había sido el de su madre, que lo tuviera de soltera y en aquella época, eso no se perdonaba, lo pagaba la madre y el hijo, por eso eligió la soledad.

Jesús llamó al perro Carapintada, por su cara negra con pintas blancas, cuando lo encontró le dijo: hola Carapintada , el perro movió la cola, pero no se levantó, Jesús se acercó confiado, algo en la cara del perro le decía que podía confiar en el, lo miró de cerca y vió que tenía una pata herida.
Trajo lo necesario y curó al perro, mientras le hablaba, esto parece un balazo... en que andarías!
El perro quedó con el, le puso una cama a los pies de la suya- unas mantas viejas y una piel de oveja- se hicieron grandes amigos, iban siempre juntos, por el campo, en la casa, allí donde estuviera Jesús, estaba Carapintada.

Una noche Jesús notó con extrañeza que el perro no estaba, dejó la puerta abierta, pero el perro no volvió, eso le causó gran pena.
Cuando se levantó, como siempre antes de que asomara el sol, Carapintada estaba bebiendo en el arroyo que corría junto a la casa, Jesús se acercó y vió que el perro tenía la cara y las patas manchadas de sangre ¿que has hecho? el perro bajó la cabeza como avergonzado.

Jesús le lavó bien la cara las patas, le miró los dientes y cuando comprobó que estaba limpio, lo llevó adentro. Tu no has salido de aquí ¿sabes? seguro que mataste alguna oveja por ahí y si te descubren te matan.

Por la tardecita Jesús montó su vieja moto ( el único "lujo" que se permitía ) y fué a la taberna, como hacía dos veces a la semana. Carapintada, montó detrás, como si siempre lo hubiera hecho.
Cuando llegó a la taberna el comentario general era que un gran perro negro había matado a dos pastores, pero no había tocado las ovejas, un tercer pastor que pudo escapar decía que el perro era grande como un becerro y que tenía unos colmillos largos como el brazo de un hombre.
Mucho se especulaba, la policía andaba en batidas

Ten cuidado a la vuelta Jesús que pasas por parajes muy solitarios! le decian y el disimulando contestaba "llevo mi perro" !
a lo que le contestaban " a ese se lo come de un bocado"
Cuando regresaron Jesús se sentó en una silla baja y miró al perro, este tenía tal cara de inocencia que Jesús acabó por pensar que el muy tonto habría ido a meter el hocico donde el otro hiciera el desastre.

Pocas noches despúes se repite el hecho, mas muertos, mas especulaciones, mucho miedo.
Por la mañana Carapintada metido en el arroyo, bañandose solo, luego se sacudió, se revolcó en la hierba y se echó a dormir.

Jesús tuvo la certeza de que el perro tenía algo que ver en todo aquello, pero era su perro y el nada diría.

Jesús, tuvo que ir al médico, aunque contra su voluntad, pero ya los remedios caseros no calmaban aquel dolor, que cada vez era mas intenso.
El perro quedó en la casa, con Justo, el nieto del tabernero, también hijo de soltera, aunque se comentaba, que el padre era su propio abuelo.
Jesús quería al muchacho, que venía día por medio a echarle una mano en lo que fuera, era el que limpiaba la casa y le ponía un plato de comida caliente. Para Jesús era el hijo que nunca tuvo.

El médico le habló claro; arregle sus cosas, le quedan solo unas semanas, el cáncer está por todo el cuerpo, ya nada se puede hacer. Jesús preguntó al médico por un notario, este le dió una dirección y allá se fué. Puso todo a nombre del muchacho. Sabía que Justo haría lo que el nunca hizo: una buena casa, se casaría y los chiquillos correrían por los campos y se bañarían en el arroyo. En el testamento le pedía a Justo que cuidara de forma especial al perro.

Cuando volvió a la casa, habían pasado tres días y el muchacho los había aprovechado bien, una buena limpieza a los patios, arreglar los establos, que se caían de viejos....
Le dió un abrazo fuerte, las gracias y le contó que el médico l e dijera que todo era debido al reuma.

Esa noche, con el trajín del viaje y las comidas de la fonda, el dolor se le hizo insoportable, pensó en acabar con todo de una vez, ya tenía todo arreglado, podía marchar...
Miró a su perro y le dijo : hermano, esto se acaba, no aguanto mas, pero ojo! cuidate! y no hagas mal al muchacho, es como mi hijo, cuidalo! carapintada, cuidalo!


Pasó una cuerda por una viga del techo, hizo el lazo. Subiría a la mesa y le daría una patada, lo demás se haría solo.
Tuvo otro acceso de tos con sangre ,como las venía teniendo, el dolor fué insoportable, cayo de rodillas, no tenía fuerzas, para ponerse en pie. Se arrastró hasta la cama, sintió un lametazo en la cara, abrió un poco los ojos y vió los blancos colmillos que se hundían en su garganta, apenas pudo articular "gracias, hermano"

Cuando el muchacho volvió, le extrañó que estaba todo cerrado, las vacas dentro!
Abrió la puerta de la casa y allí estaba Jesús degollado y colgando de un lazo en el techo , una mujer envuelta en una sábana.

Vino la policía," el animal ha actuado otra vez" ¿pero y esa mujer?.
Cuando el forense la examinó, vió con asombro que la mujer , en lugar de pies, tenía patas de perro, eran negras con unas pintas blancas........

jueves, junio 22, 2006

Primer Amor


Javier volvía del instituto; venía tarde, se había quedado en la biblioteca y la noche se le echaba encima. Apuró el paso y tomó el atajo del bosque; llegaría antes. Había llovido toda la tarde y los árboles aún soltaban gotas por sus hojas.
Caminaba cabizbajo, cuando casi tropieza con él: estaba sentado en el suelo, la espalda apoyada en un árbol, pálido , lleno de frío, mojado y temblando. Los ojos negros le brillaban y miraba sin ver.
Javier quedó mirándolo y le preguntó: ¿Quién eres? ¿De dónde vienes?, pero el joven no respondía. Sólo movió una mano hacia Javier; este cogió su mano, fría como la de un muerto, y quiso levantarlo, pero a pesar de sus robustos dieciséis años, le fué imposible.
Metió los dedos en la boca y silbó dos veces , una larga la otra corta, era la señal que su abuelo le había enseñado, seguro que lo oirían.
Esperó un instante, pronto sintió pasos y el ladrido amigo de Lola, una de las perras de la casa, venía acompañada de León y Chacha.Los tres perros le saludaron mientras olfateaban con desconfianza al desconocido.
Javier mandó a Lola, la mas rápida y lista de los tres, Lola, llama al abuelo, corre, corre, Lola dió la vuelta y corrió para la casa, los otros dos quedaron junto a Javier que trataba de que el muchacho se pusiera de pie
Lola llegó a la puerta y con fuertes ladridos angustiosos y rascando con sus patas delanteras, cumplía con el encargo de su amo.
Oyeron a Lola, el padre de Javier se asomó extrañado. Miró alrededor, pero Lola quería que le siguiera," papá
venga usted creo que es el rapaz, algo le pasa". Echaron a andar y volvieron a escuchar el llamado de ayuda de Javier, el abuelo contestó, con otro silbido, corrieron siguiendo a Lola.
Llevaron al joven a la casa, la madre comenzó a desnudar al chico para hacerlo entrar en calor, mientras la abuela, le ponía paños calientes en los pies.
El muchacho era un soldado, pronto notaron que aquel chico había recibido una tremenda paliza, llamaron a la policía y les avisaron que trajeran una ambulancia. Llegaron rápidamente, embolsaron las pertenencias del joven y se lo llevaron. Javier pidió acompañarlo pues se sentía algo responsable de él.
El muchacho quedó en el hospital, Javier se sentó en la habitación junto a él, no sabía que hacer, pero pensaba que era su obligación.
Pronto llegaron militares que lo vieron y marcharon muy preocupados. Al poco rato entró un médico, que reparó en Javier, este se atrevió a preguntar ¿como está?, el médico le dijo que estaba mal, pero que no dejara de hablarle, de leerle, los periodicos, libros, que le contara cosas, historias, chistes, cualquier tontería, pero que le hablara.
Javier empezó por presentarse, decirle lo que hacía, hablarle de sus perros.....
Al otro día entró un militar seguido de unos cuantos más; Javier vió que era un alto mando. El general se acercó al muchacho, lo besó y dijo a los que le acompañaban, es mi nieto, estudia periodismo y quería investigar desde dentro el asunto de las novatadas;¡Quiero a los responsables ante mí, y que no muera mi nieto; les doy cuarenta y ocho horas!.
Se marcharon, nadie reparó en él. Javi le fué contando cosas, cada día hablaba más con el corazón, le contó todos sus secretos, los mas íntimos sentimientos, le cogía la mano y así le hablaba bajito, despacio, suavemente.
Un día llegó y lo saludó como siempre, cuando iba a besarle, el enfermo abrío los ojos y sonrió.
Javier quedo aturdido, confuso, hola, dijo el enfermo, hola, le contestó y para su fortuna en ese momento se abrió la puerta y entraron el general y los médicos, todos contentos con la buena nueva.
Javier aprovechó el momento y salió de allí, corrió, corrió como loco, sudaba y lloraba.
Llegó a casa y entró por el corral, subió al desván,un lugar al que nadie subía; era su refugio secreto.
Se sentó allí y lloró: se dió cuenta de que lo había perdido, de que ya no le pertenecía, de que ya no lo podría besar, no podría saborear su boca suave y tibia y que él tanto amaba... sintió dolor al descubrir que no iba junto a él a hacer que se curara, sino a contarle cuánto lo amaba, cuánto le gustaban los besos que le daba, lo tibio de sus manos.
El deseaba que siguiera siempre dormido, como la princesa del cuento, y él cuidando de él, sintiendo que sólo estaban ellos en el mundo.
Sintió un dolor fuerte en el pecho, y todo se volvió negro a su alrededor. Pensó que a sus dieciséis años ya no tenía nada en el mundo: su único amor ya no lo recordaría, no sabría cuanto lo amaba, y si lo supiera, lo despreciaría y el moriría de pena y vergüenza. Prefería morir sin ver su desprecio en aquellos ojos negros con los que soñaba cada noche.
Cogió una cuerda, la ató a una viga del techo y se colgó.
Su corta vida acabó con su primer amor.

jueves, junio 08, 2006

inquietud


Bajó del autobús.Ya era de noche; una pareja de jovenes descendió en la misma parada, tuvo la esperanza de que tomaran su misma dirección, pero, para su disgusto los jóvenes cogieron hacia el lado contrario.
Esperó a que arrancara el autobús, se metió las manos en los bolsillos y echó a andar.
Tenía el miedo metido en el cuerpo. Recordó lo que su hermano le advertía, "cuando vas por una calle solitaria en la noche, camina por la calle". Miró las puertas con pánico, veía sombras donde no las había. Apuró el paso, sus pisadas sonaban en la calle vacía. Esto la inquietaba mas aún; cualquiera podía oír sus pasos.
Comenzó a llover una lluvia fina y fría, desató la pañoleta que llevaba atada al bolso y se la ató en la cabeza, se cerró el cuello del abrigo y apuró mas el paso, sentía ganas de correr , pero no lo hizo.
Llegó frente a su portal, la luz estaba encendida, metió la llave que llevaba en el bolsillo y que inconscientemente había escogido y tenía apretada entre los dedos.
Entró.Los porteros no estaban allí, era raro, siempre esperaban a que llegara el último habitante del inmueble. ¿Y...si entró aquí y los mató? Quiso llamar el ascensor, pero se arrepintió ¿ Y si al abrirse el ascensor él estaba dentro y la atacaba?, subiría por las escaleras, eran sólo dos pisos, los subió de prisa.
Abrió la puerta y llamó ¡Mimí! ¡Mimí!, la pequeña perrita demoró un instante, esto la alarmó, pero Mimí apareció con su hociquito mojado. Oh!! estabas bebiendo! ¡ven mi amor! cogió la perrilla, cerró la puerta, colgó la pañoleta ,el bolso, se quitó el abrigo "tiró" los zapatos.
Iba hacia la cocina cuando oyó aquella voz que le susurraba "hola, amor" Quedó petrificada, pero una idea rápida vino a su mente, recordó el entrenamiento que su hermano le había dado. Saltó a un lado , rodó por el suelo, metió la mano bajo el cojín del sillón, cogió la pistola y disparó antes que él. Recordó a su hermano: "no tires a matar, sólo a inmovilizar", pero el miedo y el odio son malos consejeros: tiró al pecho, quería acabar con aquel cabrón, de lo contrario él acabaría con ella.
La acosaba desde que su marido saliera de viaje: todos los días le mandaba una rosa blanca, el sábado un ramito de violetas. Había llamado a la oficina haciéndose pasar por un cliente, pero ella lo descubrió enseguida, le gritó que no molestara y le colgó.
Ahora se había metido en su casa, seguro había matado a los porteros,¡pobres viejos!.
No quiso comprobar si estaba muerto, si no lo estaba ya lo estaría.
Cogió a Mimí, a su móvil, salió, cerró la puerta y se sentó en el rellano.
Estaba rodeada de muertos. Llamó a la policía y a su hermano, detective del cuerpo.
Llegó la policía, pero ella les apuntó con la pistola,"No os acerquéis" "No sé quienes sois". Su hermano subió las escaleras de dos en dos, se detuvo frente a ella y le habló dulcemente: "Nenita, dame la pistola, ¡Vamos corazón!". Ella lo miró fijamente." Llama a mi marido, dile que venga enseguida, lo necesito mucho" y se echó a llorar, su hermano la abrazó "Vete con la doctora, yo voy enseguida". Se la llevaron.
El hermano entró en el piso, encendió la luz y lo que vió lo descompuso: allí en el suelo, en un charco de sangre, yacía su cuñado. En la mano sostenía aún una orquídea.

martes, mayo 30, 2006

el juego


Martín, vamos,! ya jugaste! para la timba, no me siento bien, creo que tengo fiebre, ya tenemos la tormenta encima y no me quiero mojar!. Espera...hermano espera... una horita, estoy en racha, quiero ganar la partida!.
Déjalo ya,venga!!. Para!. Laro no fastidies (poniendo voz ronca) "cuando veas a otro ganar, a estorbar no te metas, cada lechón en su teta es el modo de mamar" ja, ja, ja,. Laro! tienes mala cara.. No te estoy diciendo cabeza de pollo, que me siento mal?. Mira Larito, tu vete marchando que yo me quedo un rato mas ¿no tendrás miedo de ir solito? ¿eh?. Está bien, pero no tardes, mañana es día de trabajo. Lázaro salió de la habitación se puso su larga capa de montar, se caló el sombrero y antes de ponerse los guantes, sacó una moneda para el chico de las caballerizas, cuando ya marchaba algo contrariado de dejar a su hermano allí, se dió la vuelta y le dijo: oye!! Tin, la tormenta amenaza fuerte, y el arroyo venía rugiendo mucho, si no "da paso", te quedas de este lado, no te tires a cruzar que vas solo y la correntada es fuerte, ¿me oiste? Si, hermano.., no te preocupes, si me ahogo voy y te aviso.
Lázaro salió, fué por su caballo, el muchacho de la caballeriza le ayudó a calzar las espuelas de plata, y le dió las riendas. Chau y gracias, gracias a usted don Lázaro.
Lázaro puso el caballo a un trote suave, iba inquieto ¿por que estaremos tan unidos con Martín?, pensó, nunca hemos tenido una "agarrada" grande es raro, quizás por la historia de mi nacimiento.

Lázaro, pertenecía a una familia hacendada, los mas grandes ganaderos de la zona, su nacimiento f ué esperado con gran ilusión, no habían mas nietos, ni sobrinos, él era la continuación..
Llegó el parto y con asombro se encontraron con dos niños, pero los dos muertos, eran gemelos y estaban cogiditos de la mano...!cuanto dolor! pusieron los niños a un lado, había que atender a la madre, el parto f ué muy dificil. Santos , el hombre de confianza de la casa se encargó de los cuerpecitos, envolvió a uno, y cuando cogió al otro, este rompió en un llanto, tan potente que todo el personal que lloraba la muerte de los gemelos ropió en ¡vivas!.
Don Santos, lo levantó hacia el cielo y dijo: "gracias Señor, le pondremos Lázaro, porque tu le has devuelto la vida , que sea para nuestra alegría Señor" besó al niño en la frente y mandó a las mujeres que ayudaban al médico, hay que bañarlo en agua tibia, despues prenderlo a la teta, que este es un mamón" todos rieron la gracia, don Benito, abrazó a su amigo, aquel mulato enorme, que siempre estaba allí para salvar situaciones de todo tipo, Benito pensaba de verdad que Santos estaba "tocado por la Gracia Divina".
El niño iba creciendo bien, el médico decía que era un niño muy sano, pero Lázaro lloraba día y noche, la madre para hacer que durmiera algo le ponía su dedo meñique en su manita, y así dormía algo, pero al sacar el dedo, el niño se revolvía y comenzaba a llorar.
Llegó de Italia una hermana de la abuela, que venía a conocer al niño del "milagro". La señora miró al niño, y dijo lo mismo que el médico, es un niño muy sano, pero le falta su gemelo, hay que buscarle uno..
Santos, como siempre se hizo cargo del asunto, conocía a una joven que tenía un niño, tres días mayor que Lázaro, llegaría a un acuerdo. La joven era madre soltera, lo estaba pasando mal, Santos le propuso ir a trabajar a la casa grande, ¿su trabajo? cuidar de los dos niños, podía tener lindos trajes, ser una señora, allí sería respetada y querida. ¿el niño? tu eres su madre estarás allí, mira todo depende de como reaccionen los bebés, ya veremos.
Martín llegó a la casa envuelto en sus ropitas pobres, la tía abuela dijo, que eso no funcionaba así, el niño fué bañado y perfumado igual que el otro, se le puso ropita igual. Cuando todo estuvo a punto, el bebé fué metido en la cuna de Lázaro , que lloraba de sueño, la tía juntó las manitas de los niños y los dos se durmieron como ángeles, desde entonces no se separaron mas.
Con el tiempo, Martín fué adoptado con todas las de la ley, su madre seguía, allí , pero casó y tuvo mas hijos, Martín siempre supo la verdad, al igual que Lázaro.
Perdido en estos pensamientos llegó Lázaro a casa, desmontó , y allí estaba Santos, dame el caballo Laro, tengo fiebre Santos..metete en cama ya voy a darte algo, ¿donde esta tu hermano?, quedó allí,..iba ganando....
Mala cosa el juego ¡ sabes que a tus padres no les gusta eso! Santos me duele la cabeza... juegan un campeonato al final el ganador es invitado por los otros a una gran comilona, donde puede llevar ademas a cinco amigos...¿es eso malo?... me voy a la cama.
Santos entró con una taza de algo caliente, que cayó muy bien a Lázaro y le provocó un dulce sueño.

La lluvia arreció, parecía que el cielo caería de un momento a otro, eran tantos los relámpagos, que por momentos, semejaba que era el mismo sol que aparecía.
Pasadas las cinco de la madrugada la lluvia calmó, los pájaros comenzaron con su parloteo mañanero.
Lázaro que dormía fué despertado por Martín , que le llamaba, ¡¡Lázaro!! ¡¡Laro!!. ¿que quieres? respondió Lázaro medio dormido, déjame en paz, estoy durmiendo...¡¡Laro! ¡Laro, me ahogué, al cruzar el arroyo...
Lázaro se sentó en la cama, escuchó, saltó de la cama, miró la habitación de Martín, este no había vuelto.
Se vistió como pudo y salió, allí en las puertas de las caballerizas estaba el caballo de Martín, mojado lleno de ramas y con el cansancio de haber tenido una fuerte lucha.
Lázaro, comenzó a gritar, Tin!, Tin se ahogó!... Santos fué el primero en llegar junto al muchacho, luego toda la hacienda que se puso en pie al oir los gritos.
Empezó la busqueda desesperada por el arroyo, algunos hombres cruzaron a dar aviso al pueblo y a hacer everigüaciones ¿no estaría allí, y el caballo habría vuelto solo? Todos se aferraban a alguna esperanza.
Solo Lázaro sabía que su hermano había muerto.
La busqueda fué infructuosa, ya todos daban por imposible encontrarlo, hasta que las aguas bajaran mas. Lázaro seguía en su búsqueda.
Laro!, le dijo don Benito, ven con nosotros a casa , ya lo encontrarán, tu no estas bien. Lázaro, miró a su padre y le dijo, si no lo encuentro yo, no lo hará nadie...
Cuando, ya habían decidido marchar y tratar de llevarse a Lázaro de allí, éste en un arranque de desesperación, le grita Martín!! hermano, donde estas? no me hagas esto!.... y.. como por extraño sortilegio la mano de Martín asomó de entre las aguas, Lázaro la cogió con todas sus fuerzas, tiró de ella, pero la mano de Martín o la fuerte correntada se llevó tambien a Lázaro.
Fueron hallados tres días despues cogidos de la mano como cuando durmieron el primer sueño, tranquilo de su niñez.

domingo, mayo 21, 2006

Vergüenza (basado en una historia real de 1898)


Diego amaba a Eloísa, Eloísa amaba a Diego.
Eloísa va a lavar la ropa blanca al río. Diego la espera impaciente.
Son muy jovenes. Eloísa dieciseis, Diego diecinueve
Diego, tengo miedo....si mis padres se enteran.... No temas amor, Diego acaricia la negra y espesa cabellera de Eloísa. Eloísa se mira en los claros ojos de Diego
Eloísa era fresca y alegre, olía a menta y manzana.
Diego pulcro y poeta, culto para su edad
Una tarde, Diego llega a casa de Eloísa, sus botas relucen, su cabello rubio y suave, dentadura perfecta, sonrisa simpática.
¿Que lo trae por aquí mozo?
Señor, vengo con todo respeto a pedirle la mano de su hija. El viejo le clavó sus ojos pequeños e inquisidores, no lo invitó a sentarse.
El viejo estaba flanqueado por sus seis hijos varones, altivos como él. A un lado de la sala sentadas en silencio Eloísa nerviosa y su madre impasible.
¿y usted quien es?
Soy Diego Ruiz señor.
¿Su padre de que se ocupa y porque no lo acompaña?
Mis padres murieron señor, solo tengo una hermana menor
Como va a mantener una familia?
Tengo algunas tierras, una tropilla de cien caballos, algún ganado vacuno y lanar, pero, quiero dedicarme a la cría caballar.
¡Ya! ¡ya! escuche lo que le voy a decir... no quiero verlo mas por aquí, le prohibo que vea a mi hija, buenas tardes. ¡Mujeres a preparar la cena!!
Diego quedó allí de pie sin saber que decir, hasta que uno de los hijos le dijo, márchese por favor.
Diego salió, montó su caballo y partió.
Eloísa se metió en su cuarto y lloró, lloró mucho
La familia se sentó a la mesa, Eloísa no estaba, el padre ordenó: vayan por la muchacha, que venga a la mesa a cenar como debe ser. Eloísa se presentó ante su familia, aunque era incapaz de tragar, su madre la obligaba poniendo en el plato mas comida de lo habitual "estómago lleno, corazón contento" decía.
La tarde del día siguiente, Eloísa bordaba junto a su madre, un muro invisible de silencio y rencor las separaraba.
Luciana vino hacia ellas, era la criada de la casa, siempre había querido a la niña, ella a pesar de su ignorancia en algunas cosas, sabía que Eloísa había cometido el pecado de nacer mujer como su hermana, de la cual nunca se hablaba.

Rosalía era la tercera de los hijos, era bella, alegre, cantaba maravillosamente, pintaba, había pintado un enorme lienzo que cubría el techo de su habitación, aquello maravilló a la familia que quiso que pintara uno para la sala, donde todos pudieran verlo.
Rosalía conoció a un hombre y se enamoró, la familia aceptó al joven, se organizó la boda, todo era alegría.
La misma Rosalía con ayuda de sus múltiples amigas se había cosido el traje de novia, era un traje hermoso de rica tela, estaban en la última prueba, todo iba muy bien.
Luciana vino a avisarla que alguien quería verla, Rosalía bajó corriendo y riendo, la esperaba una mujer con un bebé en brazos, otro cogido a su falda y un tercer niño que sostenía una bolsa demasiado grande para el
Rosalía pensó que venían a pedir una limosna, pero la mujer le extendió un paquetito envuelto en un trozo de pariodico, "mire esto" le dijo, Rosalía lo abrió y comprobó con asombro que su "novio" era el esposo de aquella mendiga y padres de esos niños.
Su madre corrió hacia ella, " llévalos a la cocina y dales de comer" le ordenó a Luciana.
Rosalía subió a su cuarto, dobló el vestido, despidió a sus amigas y empezó a embalar algunos regalos que habían llegado con anticipación.
Cuando su madre subió a la habitación de Rosalía y abrió la puerta , la encontró colgada del gancho de la lámpara del techo, se había ahorcado ,pero dejó una nota a su madre ,diciéndole que tenía tres meses de embarazo, pero que nadie lo sabía.
El golpe fue terrible, a Rosalía la enterraron, se recogió todo lo que pudiera recordarla, metieron todo en su habitación y por orden de su madre esa puerta fue cerrada para siempre.

Al año mas o menos nació Eloísa y heredó todo aquel odio guardado contra la otra hija que había" traicionado" a sus padres, que era una mujerzuela.

Pero esta no tendría esas oportunidades, se le negó todo, Eloísa cantaba como un ruiseñor, pero tenía prohibido cantar, reír o tener amigas

Luciana: niña ven a ayudarme con la ropa blanca e dejado mucha asoleandose, hay que aclararla y colgarla para que se seque antes de la noche.
Eloísa, dejó la labor, fue hacía adentro , se cambió sus zapatillas blancas bordadas, por unas oscuras de lona, colgó el blanco delantal y se colocó uno azul grueso, Luciana le hizo una trenza, cogieron los barreños y fueron para el río. Comenzaron a recoger la ropa,"coge tu la que esta junto a las piedras, yo iré aclarando"
Eloísa iba recogiendo la ropa cuando oyó piar a un pájaro, levantó la cabeza, y allí estaba Diego. Diego..mi amor...Eloísa mi vida, no podía marchar sin ti. Escúchame estrella de mi vida, tenemos poco tiempo, temo por ti. Mañana al venir a lavar, traerás entre la ropa, algunas cosa tuyas, poca cosa, lo que tu desees, lo dejaras entre estas peñas, yo vendré por la noche a recogerlo, Tu sigue igual, no muestres consuelo, al atardecer te alejaras de la casa, hacia el camino buscando una gallina y sus polluelos, que echarás en falta, yo apareceré por allí, te cogeré, te montaré en mi caballo y huiremos, me persiguirán, pero llevaré ventaja. Te dejaré a orilla del camino junto al monte grande, tu corre para adentro, sin que te vean, busca unas ramas, donde verás una capa, envuelvete, aparta las ramas, verás que es la boca de una pequeña cueva, quedate allí y no salgas hasta que yo vaya por ti, no te muevas ni temas, no te encontraran, ni te pasará nada, procura dormir, yo iré por ti.
La besó en los labios y marchó, ella siguió recogiendo la ropa, miró a Luciana, quiso decirle algo, pero Luciana la atajó diciendo "no veo, ni oigo, nada sé".
Eloísa hizo todo lo indicado por Diego, este llegó temprano al monte, trajo un caballo oscuro, rápido y seguro de patas. Le habló al animal" ayúdame, confío en ti, toda mi vida esta en tus patas"
Al atardecer, montó, rezó, mentalmente mandó un beso a su hermana y partió, esperó escondido hasta que Eloísa se acercó al lugar señalado. Besó a su caballo, lo espoleó, cogió a Eloísa por la cintura y la alzó hacia el.
Todo ocurrió tal como Diego pensara, lo persiguierón, pero nadie conocía aquellos parajes como él, pronto los perdió.
Eloísa pasó la noche sola en el monte. Diego fue por ella al otro día.
Marcharon a un pueblo a ver al cura, este era un alemán viejo que no hacía preguntas, ni pedía papeles, el pensaba que si una pareja se quería casar, era porque había amor y responsabilidad y ni él ni Dios necesitaban mas.
Fueron felices, muy felices.
Eloísa quedó embarazada, llevaba siete meses .Diego negociaba con los caballos, ella con alegría se ocupaba de la casa.

En casa de sus padres, todo seguía igual, también cerraron la habitación de Eloísa.
La única distracción de aquella dura mujer, era la visitas con su prima. Se veían una vez al mes, cada vez en una casa, ese día era para ellas, hablaban todo el día, se lo contaban todo.
Los hombres de la casa salieron a recorrer las alambradas, como cada tres meses, regresarían a la noche, ella aprovechó ese día para ir junto a su prima.
Por la noche ya todos estaban en casa, hablando distendidamente mientras cenaban, era como si las hijas nunca hubieran nacido.

Eran casi las once de la mañana, cuando la policía llegó junto a los hombres a avisar que Eloísa había muerto asesinada y que Diego estaba ingresado pues debido al shock había perdido el habla y la memoria.
Hay que decirselo a mamá! ordenó el viejo con lágrimas en los ojos.

La madre estaba sentada junto a Luciana quitando las vainas a los guisantes.
¡Mujer! , llamó el viejo...¿que haceis por aquí a esta hora? reprochó la madre.
Eloísa a muerto, la han asesinado, la mujer siguió en su tarea, ....estaba embarazada de siete meses, le cortaron la cabeza, la apoyaron en un florero y la pusieron en medio de la mesa, le quitaron a la niña y la colocaron en una fuente, la dejaron en la mesa con una ramita de hiebabuena entre las manitas.
Luciana comenzó a llorar a gritos el mas pequeño de los hermanos también lloraba.
La madre levantó la cabeza y los miró con tanto odio, que hasta el viejo sintió miedo.

Era otra puta que traicionó a sus padres y deshonró a la familia!! La hija que iba a tener era la vergüenza! una burla!! tenía que limpiar el honor ya que vosotros no hiciste nada!!! ¡ Y ahora cada uno a su tarea!

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