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jueves, julio 27, 2006

ALMA


El matrimonio tuvo dos hijos, luego una hija que murió al nacer, le siguió otro niño, y cuando ya había descartado que pudieran haber bebés en la casa , nació Alma, una niña preciosa, pero sin habla, vieron los mejores médicos, pero, Alma había nacido sin cuerdas vocales.
La chica tenía un don para la música y el baile, era alegre y parecía feliz. Había aprendido a silvar ayudada por los dedos, era la forma de responder a un llamado , o de llamar ella misma.
Sus padres y hermanos adoraban a Alma, no tenía voz pero en cambio tenía los ojos mas bellos y expresivos que por allí jamás se vieran, una sonrisa perfecta, era realmente bella.


Un día apareció por la zona un hombre que se había marchado a América hacía varios años y que ahora regresaba lleno de dinero.
El hombre compró una hermosa casona vecina, que había pertenecido a los amos de sus padres.
Quiso relacionarse con la gente importante del lugar. Empezó por visitar a todas las familias, haciendose anunciar por una tarjeta que portaba un criado. Quería que vieran que ya no era un pobre muchachito de barriga vacía. Ahora era un hombre rico.
La casa que mas deseaba visitar era la del juez, el hombre mas influyente de la región, si ellos le recibían, tenía todas las puertas abiertas.
Cuando al fin visitó a la familia del juez, su enorme sorpresa fué conocer a Alma, el no sabía que existía, y nunca había visto algo tan bello y delicado.
Alma tenía dieciseis años y él se enamoró locamente de ella. Pero ella sentía una aprehención y un miedo irracional. El era siempre amable , la llenaba de atenciones y regalos que ella rechazaba, esto lo volvía mas loco aún por ella.


Programó una fiesta en su casa e invitó a todas las familias importantes.
Todo era de lo mejor, camareros de primera, los mejores vinos, las mejores viandas, manteles de hilo, cubertería de plata, muchas flores. Todo hecho por profesionales, no quería que nada saliera mal.
Aquella fiesta era para ella, para Alma, cuando viera su opulencia, buen gusto y distinción, seguro lo aceptaría.
Pero toda su esperanza se vino abajo, cuando llegaron el juez, su mujer y dos de sus hijos, pero sin la bella Alma. La madre la disculpó diciendo que no se sentía bien. Pero él sabía que aquella gente, seguía considerandolo un don nadie, y la chica igual.
Se sintió herido, humillado, pero a el no le importaba, ella podía humillarlo, despreciarlo, insultarlo, el seguiría amandola, pues esta pasión lo consumía y sin ella el no era nada.



Una tarde Alma cortaba flores, para los jarrones, cuando de entre los árboles apareció el "indiano", cogió a Alma, esta se defendió y le clavó la tijera en la cara, pero el hombre era fuerte, pronto la redujo, la envolvió en una manta y la metió en el coche.
La llevó a su casa y la encerró en una habitación del piso superior, que ya había preparado,cerró bien la puerta, le dijo que no le haría ningun daño, solo quería que ella accediera a ser su mujer, pues el la amaba con locura.
Ella lo volvió a rechazar llena de ira. El cerró la puerta y marchó.


Tenía en la casa una cocinera, una mujer vieja y artritica y al hijo de esta un hombre de pocas luces, que hacía los recados y el trabajo bruto.
La limpieza la hacía la mujer del capataz, que vivian en casa aparte, algo distante de la casa principal.


La desaparición de Alma, fué algo que conmovió a toda la región, la búsqueda comenzó de inmediato, no paraba ni de noche ni de día. El "indiano" también colaboraba, mostrandose muy angustiado.
Uno de los días en que salió a la búsqueda, la vieja cocinera, que dormía mal y escuhaba cosas "raras en la casa. Subió con gran esfuerzo las escaleras, llegó agotada arriba, y fué tocando todas las puertas, hasta que llegó a una que estaba muy al fondo y cerrada. Llamó y desde dentro le contestaron con unos golpecitos...la mujer preguntó: Alma ¿eres tu?, si eres dame un solo golpe, y con un solo golpe le contestaron; espera! dijo la mujer, que nadie sepa que estuve aquí. Otro golpecito le confirmó que había comprendido.



Bajó con dificultad, llamó a su hijo y le dijo: métete en cama diremos que te duele el estómago, el hombre quiso protestar, pero la mujer no lo dejó le cogió la cara con las dos manos y le dijo: has lo que mamá te dijo!¿como hace las cosas mamá? - bien-, contestó el hombre. -Bien eres muy bueno.-
El "indiano" regresó, pidió la cena, luego de haberle llevado una mesilla a su escritorio, la mujer se despidió "hasta mañana Quico" lo conocía desde niño, y por mas dinero que tuviera para ella seguía siendo aquel niño resentido que golpeaba a su hijo por nada, nada había cambiado.
El gustaba en silencio de que le llamara asi, le recordaba en algo a su madre. Cierra bien!! le dijo por contestación a su despedida.
Balbina que asi se llamaba la cocinera, cerró la puerta que comunicaba la cocina con el resto de la casa.
Fué junto a su hjo y le dijo: escucha bien lo que vas a hacer, saldrás por la puerta de atrás sin hacer ruido, sin que nadie te vea, irás por tu yegua, montarás a pelo, darás un rodeo hasta la casa del juez, pedirás para hablar con don Antonio, solo con el, no hablarás con nadie mas ¿entendiste? - Si mamá entendí- le dirás que Alma está aquí. Volverás como has ido, en silencio ¿entendiste bien? -si- contestó el hombre y marchó. Hizo todo tal cual se lo mandara su madre.
Cuando volvió su madre lo esperaba, ¿hiciste todo? -si- bien toma este vaso de leche, vete a cama y oigas lo que oigas no te muevas de la cama.


Apenas los criados se habían metido en cama, cuando se oyeron varios motores, gente que llegaba a la casa, el "indiano" nada escuchó, ponía música alta, luego iba a hablar con Alma, la música lo protegía de oídos indiscretos.
Fuertes golpes en la puerta, lo hicieron bajar de prisa, abrió. El juez, sus hijos, el comisario, el alcalde y muchos mas.-¿que pasó?- preguntó asustado -¡donde está! dijo don Antonio - no sé de que me habla señor!-
Entraron por la fuerza, se repartieron por toda la casa, el "indiano"corrió hacia arriba, se metió en la habitación de Alma, pero no tuvo tiempo a cerrar, Alma se lanzó hacia el, la policía empujó desde fuera.
El "indiano " se cogió de las piernas de Alma, mientras gritaba ¡Alma, no me dejes! ¡Alma te amo! ¡Sin ti muero! ¡Alma! y asi siguió gritando mientras lo llevaban.
La llamó durante toda la noche.
Aquel grito ¡Alma! ¡Alma, no me dejes! ¡Alma sin ti muero! mantuvo despiertos a todos, reclusos y funcionarios.
Pero, al empezar a amanecer, los gritos cesaron. Cuando fueron a verlo, sobre las ocho de la mañana, el "indiano" estaba sentado en el suelo, la cabeza hundida en el pecho, un hilo de baba caía por la comisura de su boca. Parecía una marioneta.
Un preso viejo , lo miró y sentenció: ha perdido el alma, solo le queda el cuerpo, pero un cuerpo sin alma no sirve para nada.
Lo llevaron, el "indiano era un vegetal, que no veía, no oía, ni sentía ninguna emoción.

domingo, julio 23, 2006

Día de lluvia


El hombre caminaba rápido, encogido bajo el chuvasquero, había dejado el autobús de la fábrica unas paradas antes, quería pasar por la ferretería a comprar unas gomas para el grifo de la cocina, arreglar dicho grifo antes de que empezara el partido.

Dió vuelta la esquina a paso rápido, pero quedó paralizado. Allí donde siempre había estado aquella antigua calle estrecha de casas modestas, había una ancha avenida con grandes comercios, de lujosos escaparates y luces de neón. Los coches pasaban en las dos direcciones, por las aceras mucha gente iba de un lado a otro.

Nunca había visto algo igual, casinos de película, teatros , etc.. Cerró los ojos, los frotó, volvió a abrirlos...todo seguía igual. Tocó el pequeño paquete con las gomas que había comprado....no , no era un sueño.....no sabía que hacer.
Dió la vuelta, volvió sobre sus pasos, pasó frente a la ferretería, entró en un bar y pidió un carajillo, el no bebía, pero necesitaba algo fuerte, bebió, pagó y marchó.
Llegó a casa arregló el grifo a tiempo para ver el partido. Su suegra se hizo cargo de las nenas, su mujer trajo una bandeja con bocadillos y unas cervezas. Su cuñado llegó a último momento, se sentaron los tres a disfrutar el partido.
Pero, el estaba como ausente..¿que es esa obra que estan haciendo en la calle de la Rosa? preguntó a su cuñado "acabo de pasar por allí y no ví nada" le contestó
Quedó pálido, asustado, pensó que se estaba volviendo loco, pero no lo dejaría así, mañana haría el mismo recorrido.
Pasó la noche inquieto, tuvo pesadillas.
Fué a trabajar como todos los días, al regreso bajó del autobús donde lo había hecho el día anterior, hizo el mismo recorrido. Al dar vuelta la esquina se encontró nuevamente con la misma estampa, allí estaba todo igual.., pero, esta vez caminó por la avenida, miró los escaparates y entró en el casino. Solo los había visto en películas, no sabía como funcionaba aquello. Dudó un poco y se dirigió a una máquina, metió unos euros y sonó una musiquita, si!! había ganado!! un premio millonario!! . Varias personas se aproximaron a felicitarle, le palmeaban el hombro, se sintió feliz, champán, jovenes bonitas, amigos ocasionales....
Por un momento recobró la memoria, pensó en su mujer y en sus hijas y resolvió volver, aunque con la pena de ser pobre nuevamente, si se quedara allí, seguiría siendo popular. Era todo tan bonito!
Decidió volver, se despidió de sus nuevos amigos.
Salió del casino, cruzó la calle , dobló la esquina, volvió a la calle por la cual había venido, pasó frente a la ferretería, entró en el bar y tomó una cerveza, llegó a casa poco mas tarde de lo habitual.
No podía entender, había estado en la "avenida" mucho rato. Aquello era como un sueño.

Lo despertó el frío y que alguien le hablaba, abrió los ojos, le pesaban, vió como lo subian a una ambulancia. Volvió a dormir.
Despertó en el hospital, allí estaba su mujer, su madre, los médicos y la policía.
El sargento, se sentó a su lado y le preguntó si sabía lo que le había pasado. El negó, no podía contar lo de la "avenida" preguntó porque estaba en el hospital.
El médico le explicó que lo habían encontrado en la calle semi-desnudo y que le faltaban los dos riñones y un pulmón.
Querían saber quien lo había operado.
El sargento insistía diciendo a quien había vendido los órganos. Tenía un millón en la cuenta!
El médico que explicó que ahora debía vivir pegado a una máquina y que era una persona con una gran minusvalía, tratarían de ponerle un riñón, pero todo estaba muy dificil.
¡ Ha acabado con su vida! un hombre joven! Todo por el puto dinero, dijo el sargento, mientras salía de la habitación.
Oyó como sollozaban su mujer y su madre. Cerró los ojos y se juró no volverlos a abrir nunca más

sábado, julio 15, 2006

Cara Pintada


Cara pintada, era un hermoso perro lobo.
Apareció un día junto a la chavola de Jesús, un hombre viejo, solo, dedicado a la labranza de su campo, cría de aves y algunos animales domésticos.

Jesús no era pobre, pero la soledad y la falta de una mujer que conservara la casa, lo había ido llevando a un descuído de su persona y de sus costumbres.
Era un hombre bueno, cuyo único afecto había sido el de su madre, que lo tuviera de soltera y en aquella época, eso no se perdonaba, lo pagaba la madre y el hijo, por eso eligió la soledad.

Jesús llamó al perro Carapintada, por su cara negra con pintas blancas, cuando lo encontró le dijo: hola Carapintada , el perro movió la cola, pero no se levantó, Jesús se acercó confiado, algo en la cara del perro le decía que podía confiar en el, lo miró de cerca y vió que tenía una pata herida.
Trajo lo necesario y curó al perro, mientras le hablaba, esto parece un balazo... en que andarías!
El perro quedó con el, le puso una cama a los pies de la suya- unas mantas viejas y una piel de oveja- se hicieron grandes amigos, iban siempre juntos, por el campo, en la casa, allí donde estuviera Jesús, estaba Carapintada.

Una noche Jesús notó con extrañeza que el perro no estaba, dejó la puerta abierta, pero el perro no volvió, eso le causó gran pena.
Cuando se levantó, como siempre antes de que asomara el sol, Carapintada estaba bebiendo en el arroyo que corría junto a la casa, Jesús se acercó y vió que el perro tenía la cara y las patas manchadas de sangre ¿que has hecho? el perro bajó la cabeza como avergonzado.

Jesús le lavó bien la cara las patas, le miró los dientes y cuando comprobó que estaba limpio, lo llevó adentro. Tu no has salido de aquí ¿sabes? seguro que mataste alguna oveja por ahí y si te descubren te matan.

Por la tardecita Jesús montó su vieja moto ( el único "lujo" que se permitía ) y fué a la taberna, como hacía dos veces a la semana. Carapintada, montó detrás, como si siempre lo hubiera hecho.
Cuando llegó a la taberna el comentario general era que un gran perro negro había matado a dos pastores, pero no había tocado las ovejas, un tercer pastor que pudo escapar decía que el perro era grande como un becerro y que tenía unos colmillos largos como el brazo de un hombre.
Mucho se especulaba, la policía andaba en batidas

Ten cuidado a la vuelta Jesús que pasas por parajes muy solitarios! le decian y el disimulando contestaba "llevo mi perro" !
a lo que le contestaban " a ese se lo come de un bocado"
Cuando regresaron Jesús se sentó en una silla baja y miró al perro, este tenía tal cara de inocencia que Jesús acabó por pensar que el muy tonto habría ido a meter el hocico donde el otro hiciera el desastre.

Pocas noches despúes se repite el hecho, mas muertos, mas especulaciones, mucho miedo.
Por la mañana Carapintada metido en el arroyo, bañandose solo, luego se sacudió, se revolcó en la hierba y se echó a dormir.

Jesús tuvo la certeza de que el perro tenía algo que ver en todo aquello, pero era su perro y el nada diría.

Jesús, tuvo que ir al médico, aunque contra su voluntad, pero ya los remedios caseros no calmaban aquel dolor, que cada vez era mas intenso.
El perro quedó en la casa, con Justo, el nieto del tabernero, también hijo de soltera, aunque se comentaba, que el padre era su propio abuelo.
Jesús quería al muchacho, que venía día por medio a echarle una mano en lo que fuera, era el que limpiaba la casa y le ponía un plato de comida caliente. Para Jesús era el hijo que nunca tuvo.

El médico le habló claro; arregle sus cosas, le quedan solo unas semanas, el cáncer está por todo el cuerpo, ya nada se puede hacer. Jesús preguntó al médico por un notario, este le dió una dirección y allá se fué. Puso todo a nombre del muchacho. Sabía que Justo haría lo que el nunca hizo: una buena casa, se casaría y los chiquillos correrían por los campos y se bañarían en el arroyo. En el testamento le pedía a Justo que cuidara de forma especial al perro.

Cuando volvió a la casa, habían pasado tres días y el muchacho los había aprovechado bien, una buena limpieza a los patios, arreglar los establos, que se caían de viejos....
Le dió un abrazo fuerte, las gracias y le contó que el médico l e dijera que todo era debido al reuma.

Esa noche, con el trajín del viaje y las comidas de la fonda, el dolor se le hizo insoportable, pensó en acabar con todo de una vez, ya tenía todo arreglado, podía marchar...
Miró a su perro y le dijo : hermano, esto se acaba, no aguanto mas, pero ojo! cuidate! y no hagas mal al muchacho, es como mi hijo, cuidalo! carapintada, cuidalo!


Pasó una cuerda por una viga del techo, hizo el lazo. Subiría a la mesa y le daría una patada, lo demás se haría solo.
Tuvo otro acceso de tos con sangre ,como las venía teniendo, el dolor fué insoportable, cayo de rodillas, no tenía fuerzas, para ponerse en pie. Se arrastró hasta la cama, sintió un lametazo en la cara, abrió un poco los ojos y vió los blancos colmillos que se hundían en su garganta, apenas pudo articular "gracias, hermano"

Cuando el muchacho volvió, le extrañó que estaba todo cerrado, las vacas dentro!
Abrió la puerta de la casa y allí estaba Jesús degollado y colgando de un lazo en el techo , una mujer envuelta en una sábana.

Vino la policía," el animal ha actuado otra vez" ¿pero y esa mujer?.
Cuando el forense la examinó, vió con asombro que la mujer , en lugar de pies, tenía patas de perro, eran negras con unas pintas blancas........

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