Se levantó, se ducho de prisa, bebió un zumo y salió.Otro día de busqueda, toda la atarde anterior había recorrido zapatería tras zapatería buscando "esos" zapatos, eran sus zapatos de novia y tenían que ser especiales.
Había andado mucho, tenía calor, entró a beber algo, se sentó bebió un sorbo y....la vió, pasaba f

rente a la cafetería y llevaba los zapatos que ella quería,los mas bonitos que viera jamás.
Salió de prisa tras la chica de los zapatos blancos, le gritó y corrió tras ella, pero la chica también echó a correr, ella la siguió pero la chica parecía que volaba mas que corría. Si podía correr así con esos tacones, es que los zapatos eran estupendos. ¡tenía que conseguirlos! corrió todo lo que pudo, de pronto la chica entró en un gran portal viejo y despintado.
Ella abrió la puerta y entró detras. Se encontró con un gran patio y muchas puertas que daban a el.
El edificio tenía tres plantas, el patio era semiesferico y las puertas todas iguales permanecian cerradas, subió al segundo piso, la escalera crujía a cada escalón que pisaba.
El silencio era total.
Caminó lentamente procurando oir algun ruído que delatara a la chica. Escuchó un rumor, se acercó y vió que una de las puertas no estaba del todo cerrada, empujó suavemente y allí la vió.
Estaba tendida sobre una mesa con un traje blanco, rodeada de flores.
La habitación estaba en penumbras, pero al acostumbrar la vista, vió que estaba llena de gente de negro que lloraba en silencio.
Se acercó a la muerta, la miró detenidamente, sí, era ella la chica que perseguía, miró sus zapatos eran tan hermosos y la muchacha ya no los necesitaba, le cogió los pies con cuidado le quitó los zapatos y salió.
Nadie le dijo nada, ni la siguió, ella apuró el paso, salió de la casa y llamó un taxi, pues no sabía bien en que parte de la ciudad se encontraba, ni donde había dejado su coche.
Llegó a casa feliz, traía sus tan buscados zapatos, pero, al querer calzarlos comprobó con sorpresa, casi con pánico, que estos eran extremadamente pequeños para ella.
Lloró de rabia y de pena. Despertó bañada en sudor y lágrimas ¡que sueño tan raro! y todo por esa busqueda de zapatos para su boda.
Pero hoy lo dejaría solucionado.
Se levantó,duchó rapidamenre, tomó un zumo y salió rumbo al trabajo. Cuando llegó encontró sobre su escritorio varios paquetes, como estaba ocurriendo desde que se conociera la noticia de la boda. Le llamó la atención una hermosa caja atada con un lazo color marfil y el brillo de la caja, la abrió y allí estaban los zapatos blancos, hermosos, usados y extremadamente pequeños para ella