
Arturo subió las escaleras con paso cansino, abrió la puerta, encendió la luz, una única bombilla, sucia de excrementos de moscas.
Un gato negro, famélico salió a recibirle y se frotó mimoso contra sus piernas . "Hola, Malasombra" le dijo, "Hoy es nochebuena ya mañana Navidad", "vamos a festejar, adornaremos el árbol, ¿donde lo pusimos? "ah! si, ya lo recuerdo" miró sobre el único armario de la habitación, extendió la mano y sacó un plumero verde de mango largo, lo clavó en una maceta, que en una fecha ya lejana tuviera una planta. "Mira traje adornos" sacó de una bolsa unos pedazos de guías doradas, y algún trozo de papel brillante, lo colocó todo sobre el plumero "mira ya está , ahora a cenar, mira lo que traído" sacó de otra bolsa dos bandejitas, una con queso, la otra con mortadela, un pan y tres "cartones" de vino -uno ya empezado-"Hoy hay que poner la mesa" retiró a un lado, lo que ocupaba la mesa, extendió un papel y puso allí las bandejas, busco un platillo sucio y un cuchillo en el rincón que hacía de cocina. Partió el queso y la mortadela, puso vino en el platillo y le dijo al gato "bebe Malasombra, hoy es nochebuena, ven sube aquí, la familia debe estar unida y comer junta" cogió al gato y lo puso sobre la mesa, los dos comieron directamente de las bandejas "Mira te traje un regalo" hurgó en un bolsillo y sacó un azucarillo que puso en medio del platillo con vino. Siguió cantando "Navidad, dulce navidad...". Se levantó tambaleante, y fué hasta un rincón donde se apilaban varios trastos, entre ellos un televisor en blanco y negro que no funcionaba y ademas estaba desenchufado, lo encendió, miró la pantalla apagada y dijo: "Bah! ¡todos los años lo mismo!" apagó el televisor "Ven Malasombra vamos a mirar las luces por la ventana" cogió al gato que despúes de beber el vino dulce, se había quedado tieso, como si estuviera embalsamado. Tiró los zapatos, se metió en la cama, se tapó con un edredón mugriento, abrazó al gato, miró hacía el techo a la única ventanuca de la habitación, y cuando empezaron a brillar los fuergos artificiales, calculó la hora, besó al gato en la cabeza y le dijo: "Feliz Navidad Malasombra" y así entre la algarabía de la calle y el efecto del vino, se quedaron los dos dormidos